
Luol Deng debutó en los Juegos Olímpicos ante el
público londinense y dejó un buen sabor de boca después de todos los
problemas físicos que ha ido arrastrando durante la última temporada en Chicago Bulls. El alero acabó el partido contra Rusia con 26 puntos y 4 rebotes, permaneciendo 39 minutos sobre el parquet. A pesar de la derrota de Gran Bretaña, todo fueron buenas sensaciones para él.
“Jugar en casa fue un momento muy especial. No fue fácil desarrollar un deporte como el baloncesto en un país como Gran Bretaña, así que haber podido jugar ahora delante de tanta gente y en casa es algo que nadie podrá quitarnos nunca”, explicó el jugador. En lo referente a su actuación, Deng dejó claro que es porque sus molestias físicas ya están quedando atrás. “Mi muñeca está genial. Lo mejor de todo es que no pienso en ella, sino que simplemente salgo ahí fuera a jugar. Este tipo de partidos me ayudar a recuperarme y a probar cosas nuevas. Por ejemplo ya boto sólo con la derecha, sino que también puedo empezar a hacerlo con la izquierda”.
“Jugar en casa fue un momento muy especial. No fue fácil desarrollar un deporte como el baloncesto en un país como Gran Bretaña, así que haber podido jugar ahora delante de tanta gente y en casa es algo que nadie podrá quitarnos nunca”, explicó el jugador. En lo referente a su actuación, Deng dejó claro que es porque sus molestias físicas ya están quedando atrás. “Mi muñeca está genial. Lo mejor de todo es que no pienso en ella, sino que simplemente salgo ahí fuera a jugar. Este tipo de partidos me ayudar a recuperarme y a probar cosas nuevas. Por ejemplo ya boto sólo con la derecha, sino que también puedo empezar a hacerlo con la izquierda”.

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