Y se escribirá gracias a un derroche de defensa, de acierto, de entrega,
de nervios de acero... De todo de los hombres de negro. Había que dar
hasta la último gota en el Bilbao Arena. No cabía otra. El sueño
europeo, con una derrota, se esfumaba. Acababa antes de tiempo. Por eso,
los hombres de negro se dejaron la piel desde el inicio. Sí, arrancó el
duelo con un triple del CSKA, pero de inmediato se produjo la respuesta
de un entonado Vasileiadis que cerró el primer cuarto con tres triples.
Fue la primera anotación desde 6,75 de los vizcaínos. Entre él y Mumbrú
fueron abriendo un hueco considerable, hasta alcanzar la renta de ocho
puntos (19-11). Eso sí, los rusos reaccionaron y se pusieron a un solo
punto con un parcial de 7-0, que destrozó Mumbrú con un triple. De
momento, sólo se ha hablado de ataque. Y en defensa de nada han servido
las quejas de Kazlauskas, técnico de los visitantes, vamos que sus
quejas sobre la ‘dureza’ vizcaína en el segundo duelo de Moscú no han
amedrentrado al Bizkaia. Se han puesto las pilas, como es normal. Y han
minimizado el arsenal del oponente, aunque ha provocado que se entrase
en 'bonus' demasiado pronto. Eso ha mantenido con cierta vida al CSKA,
que ha visto cómo el Bizkaia se ha ido al descanso uno arriba (25-24).
Por delante. Era una proeza. Y en el segundo cuarto esa distancia
aumentó. Creció hasta llegar a nueve puntos (45-36), tras un parcial
espléndido del Bilbao Basket (12-2). Había sido un toma y daca, casi
siempre con el Gescrap dos puntos por delante del CSKA, pero al filo del
descanso, el Bizkaia se ha soltado y ha dado un golpe en la mesa para
abrir una distancia considerable. Una renta inimaginable tras lo visto
en Moscú (47-40).
Y después del paso por los vestuarios esa ventaja crecía de nuevo.
Miribilla se frotaba los ojos. Algunos decían que no podía ser posible.
Pero era. Los hombres de negro estaban sometiendo a uno de los grandes
de Europa, al principal favorito para llevarse la Euroliga este
ejercicio. De hecho, el marcador del Bilbao Arena mostró una distancia
de envergadura (54-43). Una de las máximas, hasta que Raúl López con un
tiro libre –después de una técnica a Krstic (unas jugadas antes se la
habían señalado a Mumbrú)- y una canasta de dos de Banic pusieron a los
de Katsikaris 14 arriba (69-55, a falta de dos minutos). Impensable.
Pero no. Otros dos tiros libres de Raúl volvieron a dar más vida al
Bilbao Basket (71-55). Aunque al CSKA le dio tiempo a reducir la
distancia antes de entrar en el parcial decisivo (71-57).
Estaba siendo un partido redondo. Con algunas jugadas preciosas, como
una asistencia de D’Or a Banic, una canasta de Raúl desequilibrado y
casi en el suelo… Al Bilbao Basket le estaba saliendo todo bien.
Redondo. Y el CSKA trataba de remontar a base de triples, y con todas
sus figuras en el parqué: Teodosic, Kirilenko… Todos. Pero daba igual.
80-63, para los vizcaínos. Quedaban siete minutos. Se podía. Y encima
una técnica a Teodosic. Pero no estaba todo hecho. Ni mucho menos.
Enfrente estaba no un equipo, sino un 'equipazo'. Una poderosa
estructura que no había dejado casi ni respirar al Bilbao Basket en el
primer partido, y que en el segundo destrozó a los vizcaínos al final.
Por eso había que tener cuidado. No. El CSKA no reaccionó. E incluso en
los últimos segundos Katsikaris sacó a Samb para que disfrutase en la
cancha de un triunfo histórico, de una hazaña... De una victoria que
aumenta la leyenda de este Bilbao Basket. ¿Seguirá creciendo el
viernes?.
El escolta dominicano Sammy Mejia no vio accion por decision de su entrenador Jonas Kazlauskas.


0 comentarios:
Publicar un comentario